Ellen Ochoa: Primera mujer hispana en el espacio

El 8 de abril de 1993 Dr Ellen Ochoa se convierte en la primera astronauta mujer de origen hispano. Nacida el 10 de mayo de 1958 en Los Angeles, California, estudia física en la Universidad Estatal de San Diego, y se doctora en ingeniería eléctrica en la Universidad de Stanford. Su primera misión, la STS-56, despega desde el Kennedy Space Center en el transbordador espacial Discovery y duraría un total de 9 días.

<<En mis primeros dos viajes estudiamos la atmósfera terrestre, y es cuando me di cuenta de que esa es la única cosa que mantiene viva a la gente en la superficie del planeta. Si no tuviésemos esa atmósfera, no existiría la humanidad>> (1).

Ellen Ochoa tuvo una carrera de 30 años en la NASA, incluyendo la dirección del Centro Espacial Johnson de 2013 a 2018, liderando la empresa de vuelos espaciales tripulados para la nación. Ha volado al espacio cuatro veces, registrando casi 1,000 horas liderando actividades científicas a bordo, operando el brazo robótico y sirviendo como ingeniera de vuelo durante el lanzamiento, encuentro, y fases de entrada de misión. Su carrera le lleva años más tarde a también convertirse en la primera directora latina de la NASA Johnson Space Center en Houston.

Ochoa participó en numerosas campañas por la educación y, en especial, la educación de las niñas y la gente de color. En sus propias palabras: <<La curiosidad es probablemente una de las características más importantes que tienen las personas que se dedican a la ciencia, y la ingeniería se trata de resolver problemas y creatividad. Creo que esas son cosas que realmente atraen a las niñas, pero no necesariamente se habla de eso cuando la gente habla de ciencia e ingeniería>> (2).

Acorde a un estudio de la UNESCO, sólo el 35 % de las personas que estudian carreras científico-tecnológicas son mujeres (3). Esta exclusión de mujeres y niñas tiene importantes implicaciones no solo para la ciencia, si no también para la inclusión económica de las mismas. Estos datos se agravan aún más si hablamos de América Latina. En la mayor parte de los estudios sobre los trabajos del futuro se confirma que requerirán cierta facilidad en temas relacionados con STEM, mientras muchos otros existentes serán automatizados. Para incluir a las mujeres en el empleo y el futuro económico del mañana, deberían animarse a las niñas de hoy en tomar parte de estudios STEM.

En Twig entendemos la importancia no sólo de la educación de calidad, sino también la diversidad de género, raza y etnia en las carreras STEM.

  • Creemos en la importancia de la representación: Nuestro contenido visual incluye alumnos, maestros y científicos de todas las razas, géneros y discapacidades visibles.
  • Lenguaje inclusivo en español: Todo nuestro contenido, sea escrito, digital e incluso promocional está redactado desde una visión feminista. Entendemos la importancia de la relación lenguaje-cultura en la educación de los alumnos.
  • Relación de conceptos abstractos con el mundo real: Nuestro contenido muestra a los alumnos desde una muy joven edad cómo el conocimiento adquirido es aplicado por científicos e ingenieros en el mundo real.

  1. https://youtu.be/Iz95O6Q4ZY4
  2. https://www.nbcnews.com/know-your-value/feature/ellen-ochoa-first-latina-go-space-how-get-more-women-ncna1100761
  3. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000366649

¿Cómo hacer que las niñas amen la ciencia?

Existe una idea errónea de que las niñas no están tan interesadas (o no son suficientemente talentosas) en ciencias y matemáticas como los niños y, lamentablemente, esta idea errónea afecta la cantidad de mujeres que trabajan en carreras STEM. Sólo el 30% de los trabajadores de la ciencia y la ingeniería en el mundo son mujeres. Esta diferencia es aún mayor en las ciencias que requieren un nivel de matemáticas avanzado ya que en campos como la física, la informática o la ingeniería, las mujeres representan el 25-30% en el caso de los trabajadores junior y sólo el 7-15% de los trabajadores senior.

Todo esto comienza en la escuela. Si bien las niñas se desempeñan tan bien como los niños, e incluso mejor en matemáticas y ciencias del preescolar a secundaria (con la excepción de ciencias de la computación e ingeniería). Lo cierto es que es menos probable que elijan estudiar ciencias en la universidad.

El único campo de la ciencia donde las mujeres reciben la mitad de los títulos son las ciencias biológicas. Las mujeres están sub-representadas en ciencias de la informática (18%), ingeniería (20%), ciencias físicas (39%) y matemáticas (43%). El problema es aún mayor entre las mujeres de minorías étnicas, que representan tan solo el 12,6% de las que tienen títulos en ciencias e ingeniería.

¿Por qué es esto importante?

Las carreras STEM, y especialmente aquellas en ingeniería, matemáticas y tecnología, son trabajos de alto valor que se están volviendo cada vez más demandados. Las mujeres no sólo deben tener las mismas oportunidades de trabajar en empleos bien remunerados, sino que el mundo también necesita tantas personas como sea posible interesadas en estos temas para satisfacer las demandas laborales.

Muchas mujeres han hecho cosas sobresalientes en STEM a lo largo de la historia. Por ejemplo: Lisa Meitner (1878-1968) ayudó a descubrir la fisión nuclear (la base de la energía nuclear); Mary Jackson, Otto Hahn, y Katherine Johnson (1918-presente) fueron responsables de cálculos que fueron cruciales para enviar al primer estadounidense (Alan Shepard) al espacio; Margarita Salas (1938-2019) descubrió el ADN polimerasa del virus bacteriófago phi29, que permite amplificar el ADN de manera sencilla, rápida y fiable para la medicina forense, oncología y arqueología, entre otras áreas.

Entonces, ¿cómo animar a las chicas a seguir estudiando materias STEM?

Todo comienza en el aula. Un estudio reciente de mujeres jóvenes europeas expuso que más de la mitad (57%) dijeron que habrían tenido más probabilidades de seguir una carrera STEM si sus profesores les hubiesen alentado. Así que aquí hay tres cosas simples que pueden hacer para animar a sus estudiantes:

  1. Hacer un esfuerzo por involucrar a las niñas en el aula

Demuestra que crees en tus alumnos haciendo un esfuerzo adicional para dirigirte a las niñas de tu clase cuando les hagas preguntas o invitándolas a actividades extracurriculares relacionadas con STEM. La creencia de que las niñas no son tan buenas como los niños en las materias STEM todavía existe, aunque simplemente no es verdad. 

Al involucrar a las niñas en el aula, demuéstrales que son tan talentosas como los niños y que crees en ellas. Esto les dará a tus estudiantes la confianza para considerar todo tipo de carreras, en lugar de cuestionar si son lo suficientemente inteligentes.

2. Hacer que la clase de ciencias sea más creativa

Muchas niñas deciden dedicarse a las artes y las humanidades porque perciben esas carreras más creativas. Sin embargo, estudios muestran que los jóvenes en carreras STEM en realidad tienen más probabilidades de encontrar trabajos creativos que aquellos en artes y humanidades.

Los trabajos STEM pueden ser realmente creativos, por lo que es importante demostrarlo en el aula. ¡Aprovecha la oportunidad de combinar las artes y las ciencias al involucrar a tus estudiantes en proyectos creativos, como diseñar sus propios patios de recreo, crear títeres de sombras o producir su propia guía para el cielo nocturno!

3. Exponer a las niñas a las carreras STEM

Una parte importante de tomar una decisión sobre qué estudiar o qué carrera seguir es simplemente saber qué carreras están realmente disponibles. Empieza por mostrarles a tus alumnos cuántas carreras diferentes existen.

También es importante exponer a las niñas a modelos de mujeres que trabajan en STEM; de esa manera, es más probable que puedan verse a sí mismas en el mismo rol. Esto fue algo que nos tomamos muy en serio al desarrollar Twig Science. Nos aseguramos de que los alumnos estuvieran expuestos a una amplia gama de carreras STEM diferentes, como conservacionistas, ingenieros antisísmicos, e hidrólogos. Algunos de estos son roles que los estudiantes pueden probar durante los proyectos, y otros son roles que aprenden a través de entrevistas y estudios de casos con trabajadores STEM reales.


He aquí tres consejos sencillos para animar a las niñas a seguir carreras STEM. ¡Nunca subestimes la diferencia que pueden hacer un docente entusiasta y una clase de ciencias divertida!